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ELEGIR DE FORMA TRADICIONAL

La forma más generalizada de elegir la piedra personal se basa en la fecha de nuestro nacimiento. Ello es tradicional porque somos herederos de la visión unificadora que nuestros antepasados han tenido de la energía cósmica. Tanto las culturas orientales, como las occidentales, han relacionado la energía del universo con los astros y nuestra propia energia física y, a su vez, con los minerales- fundamentalmente las gemas,- como potenciadores de dichas energías.

Los primeros textos tántricos y ayuvédicos relacionan los signos del zodiaco y determinados planetas, con las diferentes partes del cuerpo humano y sus gemas asociadas.

Las gemas correspondientes a los signos del Zodiaco serán la piedra que caracterizará a los nacidos en cada signo y, al igual que se tiene una piedra especial han de evitarse otras.

En cambio, si se tiene en cuenta la energía intrinseca de cada planeta y se la relaciona con una parte del cuerpo humano , cada gema específica viene a potenciar la curación de dicha parte. Interesa tambien destacar que los animales y figuras de la actual tabla del Zodiaco derivan de la representación que del Universo se daba en la Antigua Grecia y las doce piedras que adornaban, según la Biblia ,el pecho de los sacedotes judios, es el origen de la relacion existente entre dichas gemas, los signos del Zodiaco y, más tarde, las de los doce meses del año.

No es de extrañar que, aun siendo el pensamiento universal para cualquiera de nuestras culturas ancestrales la relación entre energía cosmica, humana y gemas, la diversidad de filosofías, creencias y pensamientos haya dado lugar a diferentes interpretaciones. Fué necesária una reunificación de critérios que se alcanzó, al menos para el mundo occidental, en 1912 , en el congreso celebrado por los joyeros más representativos del momento, en Kansas, donde se consensuaron tanto las piedras representativas de los doce meses del año como las relacionadas con los doce signos del Zodiaco.
CANTOS RODADOS DE SU PIEDRA PERSONAL

AGATA
ANDALUCITA
CALCITA
CUARZO AHUMADO
CUARZO BLANCO
CUARZO HIALINO (CRISTAL DE ROCA)
CUARZO ROSA
CUARZO RUTILADO
FLUORITA
HEMATITES
JASPE OCEANO
JASPE MADERA
JASPE ROJO
ONIX
OBSIDIANA
OJO DE TIGRE
SODALITA



ELEGIR POR NUESTRO INCONSCIENTE


Con este panorama , posiblemente la mejor manera de elegir una piedra personal es dejarse conquistar por ella. Puede ser un el amor a primera vista o una elección más racional profundizando en el conocimiento de cada piedra (ver Acerca de las piedras) porque uno se siente atraido por una piedra, una joya o un mineral, sencillamente porque a uno le gusta, le atrae o le fascina.

A veces es el color, la forma, la talla y, si uno indaga un poco más, hasta puede que la cualidad que se atribuye a cada piedra,- curiosamente mucho más generalizada en todas las culturas y en todos los tiempos que las relacionadas con los astros, - sea la que va con nuestra personalidad o es ésa virtud que uno desaría llegar a tener.

En su estudio del inconsciente, Carl Jung desarrolló la idea de que acontecimientos significativos, aparéntemente no relacionados, formaban parte de una red universal conjunta con significado. Algo similar a lo que físicos y matemáticos han descubierto y bautizado con la teoría del caos : una complejidad infinita de esquemas preestablecidos se manifiesta a través de acontecimientos aparentemente casuales y desordenados.

Hoy corrobora la neurología, que nuestra mente interior,- que los psicólogos denominaron inconsciente-, es capaz de percibir,conocer y procesar informaciones ingentes y decidir sobre acontecimientos y situaciones. Su diálogo, sin embargo,no es lineal, como nuestro consciente está acostunbrado a percibir , y nos habla mediante acontecimientos aparéntemente insignificantes , conexiones simbólicas y , desde luego, mediante los circuitos neuronales responsables de las emociones.

Las ultimas investigaciones sobre nuestras elecciones racionales han demostrado que todas ellas comienzan con una emoción que desencadena un proceso de cálculo racional en el que intentamos ponderar toda la información disponible a favor y en contra solo que, ante tal cantidad de información que ponderar, seríamos incapaces de decidir en un tiempo razonable- ante una balanza casi siempre nivelada- si no interviniera nuevamente la emoción que, inconscientemente es capaz de decidir por nosotros.

Así, esa fascinación hacia lo mineral como diálogo de lo más permanente y sólido en nuestro universo cambiante, hacia sus propiedades y belleza y por qué esta piedra y no aquella es la que nos atrae, tiene que ver, indiscutíblemente con nuestra propia búsqueda inconsciente de lo que queremos encontrar, de nuestro momento emocional y de nuestros intereses personales cuya elección podemos racionalizar, como apuntábamos. profundizando en el conocimiento de cada piedra concreta Una fórmula descargado de mágia, más científica, de ver la piedra personal. Diferente si, pero que enlaza con un mismo principio: el interés emocional innato del hombre por su unión con la naturaleza.